12 de junio de 2018: Tercera etapa, de Zarautz a Zumaia

Con los ecos del amistoso encuentro con Luisma y Aran resonando en nuestra memoria sensible acometimos la tercera etapa. La lluvia amaneció junto a nosotros y nos acompañó buena parte del recorrido, que no por corto careció de belleza. Empezamos a caminar bajo el agua, y el viento que soplaba empujándonos hacia atrás nos hacía fantasear con que Zarautz nos abrazaba, como queriendo retenernos. Con el recuerdo de las imágenes de la película Ocho apellidos vascos y con el deseo de visitar Getaria elegimos el paseo marítimo que une ambos pueblos. No nos equivocamos y disfrutamos mucho de ese trayecto. La lluvia volvía a estimularnos y, envueltos en nuestras capas, nos convertíamos en imaginarios personajes que la desafiaban cantando.

Una vez en Getaria, el pueblo de Juan Sebastián Elcano, recorrimos sus calles, sellamos nuestras credenciales en la Oficina de Turismo, donde con natural y hospitalario modo nos regalaron un momento de amena conversación. Luego nos pusimos un rato a cubierto de la lluvia en un bar donde tomamos un café, ya habíamos aprendido a pedirlo: “dos cafés con leche cortos de café”