Rebeldía


Hay domingos en los cuales caminás por tu barrio, remontando el día y mascullando hartazgos. Son esos días en los cuales el vuelo de un pájaro te patea el pecho y junto al cordón de la vereda corre la nostalgia. El almanaque, en lugar de darte la fecha te hace preguntas y hurgas en tu cabeza buscando respuestas. Al pasar por la plaza, el ladrido de un perro te muerde el corazón y un bullicio de gorriones te trae una canción. Te parece que el cielo se quedó sin color y que las flores se tomaron el raje al verte llegar. Seguís caminando y al cruzar una esquina, ves a dos árboles que desafiando mandatos se abrazan con ganas de resistirse al otoño.

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